" En esta vida nada sucede como deseábamos, como suponíamos, ni como teníamos previsto. "
Como cada año, la gente redacta un resumen sobre su año...Sus mejores momentos, los peores, incluso sus metas y propósitos para el que llega. Aunque llego un pelín tarde, quiero sumarme también a esta reflexión...
Para mí el 2015 no ha sido un camino de rosas precisamente...Nada más empezar el año, sentía cierta frustración al ver que estaba luchando por conseguir una meta, pero cada día que pasaba la veía cada vez más lejos...El miedo se apoderaba de mí, y no me sentía capaz de superarme y lograr mi sueño. Sin embargo, surgieron dos oportunidades muy buenas para demostrar, ya no a la gente, sino a mi misma, que todo esfuerzo tiene su recompensa y que si se quiere se puede...Mi objetivo no era ganar, pero me llevé la mejor recompensa que se pueda obtener...Esa sensación de que nada ni nadie podía detenerme y sobre todo, el sentir que tenía un hueco en este mundo que es la programación.
El hecho de poder vivir una experiencia en la que convives durante todo un fin de semana con gente que persigue las mismas metas que tú, de la que te sorprenderías lo que pueden llegar a ser...Gente que sin conocerte de nada, te tiende su mano para que puedas avanzar y aprender de ellos...Y lo que creo que muy importante...Salir del cascarón y ver como es la vida desde otro punto de vista, donde la gente te podrá criticar o te podrá idolatrar...pero ante todo, luchar por lo que crees y aprender que a día de hoy puede ser una derrota, pero que con el paso del tiempo no lo verás así, sino que será un obstáculo que aprendiste a superar y que ahora forma parte de como eres y serás en la vida.
A veces cuesta decir adiós a personas que llevan tiempo en tu vida, incluso te niegas a creer que aquellas a las que quieres no quieran saber nada más de tí...Pero si es verdad que las cosas pasan por algo, y que duele mucho pero lo que viene después, compensa todo ese tiempo de angustia y soledad...
La verdad, pensaba que este 2015 sería otro año nefasto, ya que a medida que pasan los años, la media de fracasos iba aumentando por momentos...Amigos de toda la vida, que de repente te dan la espalda utilizando frases crueles e hirientes, las cuales derivan de años y años de profundo odio, y todo esto, a tus espaldas...Pues bien, después de repetir esta misma situación en lo que se conoce como un "bucle sin salida", dejé de ilusionarme con la gente...
Fue entonces cuando la vida una vez más, me demostró que aún queda gente buena en este mundo, de la que puedes aprender muchísimo...gente que te encuentras por la calle y no saludarías...gente que nunca pensaste que podrías mantener una conversación, ni mucho menos pensar que se convertirían en piezas clave en tu vida...En este año además de crecer profesionalmente, también e podido crecer en otros aspectos...E aprendido que la vida te puede sorprender cuando menos te lo esperas y que se puede aprender tantas cosas con tan solo escuchar a una persona...Una cosa que parece tan simple y que muchas personas no saben valorar...Y es por eso que a veces pierdes la oportunidad de conocer a gente maravillosa, gente como la que he tenido oportunidad de conocer este año...Si por algo me siento orgullosa es por tener a la gente que tengo, que me conoce y respeta como soy y que me demuestra día a día que la distancia no es motivo del olvido, que mis lágrimas son sus lágrimas y que tengo motivos de sobra para sentirme orgullosa de ell@s, porque me han dado la oportunidad de formar parte de sus vidas, cosa que agradeceré eternamente...
Es por eso que en este 2016 dejaré que me sorprendan, que mis errores me hagan crecer como persona, no tener miedo a equivocarme e intentar subir un escalón más para alcanzar mi sueño...Un sueño que cada día que pasa lo veo más y más cerca...y sobre todo, vivir este y muchos años más con mi persona especial...Gracias por hacer que la vida sea maravillosa a tu lado.
Reflexiones de un despertar.
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